Cifras y voces: Perspectivas de cambio en la sociedad guatemalteca

Los datos que el lector está por observar representan una aproximación cuantitativa de la realidad guatemalteca, especialmente en torno a los acontecimientos sucedidos en el año 2015. Ese lapso temporal dio cuenta de hechos significativamente diferenciados en relación al transcurso de la historia política reciente, que algunos se adelantan a considerar ya como una inflexión relevante en el desarrollo de la ciudadanía política. En
este sentido la Encuesta, que fue de orden nacional, representa de forma inédita la primera medición seria y sistemática sobre las percepciones ciudadanas con respecto a una crisis que se generalizó en todo el territorio.

La Encuesta fue diseñada como un instrumento primordial que arrojara datos empíricos como fuente de primer orden para el estudio académico Transformaciones en la cultura política de Guatemala: una perspectiva después de la crisis política del año 2015, y fue llevada cabo por el NDI en el presente año. El objetivo de tal desafío es caracterizar los procesos de participación ciudadana desarrollados durante la crisis política, identificando sus dinámicas políticas y verificando en qué medida ese proceso reflejó modificaciones en la cultura política de los y las guatemaltecas.


Es relevante indicar que las bases de datos de este esfuerzo de medición nacional están abiertos completamente al público, como gesto de transparencia, y para compartir a la comunidad en general dicha información. Además, el equipo investigador aprovechó la oportunidad para que las preguntas del instrumento de campo tuvieran comparabilidad con otras encuestas similares, tales como el Latinobarómetro y el estudio Cultura política de la democracia en Guatemala y en las Américas de la Universidad de Vanderbilt, en sus versiones más recientes.


Finalmente, los datos y las gráficas que se presentan están contrastados y comentados por una serie de personalidades, incluyendo académicos, periodistas, políticos, activistas, jóvenes, mujeres y hombres, todos ellos actores de la Plaza, que se manifiestan desde sus columnas, desde el conocimiento, desde el Congreso o el Gobierno o simplemente
desde la calle. Todos ellos opinan a la luz de los hallazgos de la Encuesta, sobre la extraordinaria movilización popular de la que fue testigo el mundo y que dejó clara la indignación generalizada ante el brutal asalto de los recursos públicos.


Un Estado ha fracasado en su tarea básica, que es la consecución del bien común, cuando el poder público que lo ha legitimado se ha diluido en la corrupción generalizada.

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